La identidad
digital es lo que la red dice de nosotros. Esta definición está en http://www.pantallasamigas.net/otros-webs/identidad-digital.shtm
Me pregunto
qué es bueno que sepa cualquier persona que busca mi nombre en un buscador. Los
conocidos, amigos y familiares saben mucho de nosotros y no nos importa, pero
un desconocido?
Hemos de ser
cautos sobre los datos personales porque hay de todo en este mundo y no es
bueno que cualquiera los sepa.
Suelo buscar
mi nombre en un buscador y lo cierto es que cada vez aparecen más referencias,
aunque no las haya puesto yo. Así que, esto no sólo depende de mí...
Por otro
lado es necesario que un docente que desee trabajar con redes sea visible, tal
como se indica en http://tecnologojulian.blogspot.com.es/. Para que
nuestros alumnos nos encuentren y vean es necesario tener algún perfil público,
pero no sólo sería accesible a ellos.
Espero que
en el futuro haya algún programa o aplicación que te permita controlar lo que
la red dice de ti porque poco a poco va aumentando la información que tiene
sobre cada uno de nosotros.
En resumen,
habrá que aparecer en la red, pero sin dejar de ser cautos sobre lo que en ella
aparece.

Belén, estoy muy de acuerdo con tu comentario.
ResponderEliminarDecirte que existen cada vez más programas que nos ayudan a concienciar a nuestros alumnos sobre la importancia de la identidad digital, por ejemplo "Pantallas amigas".
Un saludo.
Paloma
Hola Belén me da da un poco de escalofrió pensar como la red nos tiene atrapados, pero la verdad es que es una herramienta de nuestro tiempo y debemos ser cauto con ella pero no tenemos mas remedio que utilizarla,porque también no viene genial.
ResponderEliminarSaludos
Hola Belén:
ResponderEliminarPrácticamente, todas las herramientas que utilizamos en nuestra tarea docente tienen ventajas e inconvenientes. Lo importante es sacarle partido a las ventajas.
Saludos:
JLRV
Hola, Belén:
ResponderEliminarEfectivamente da un cierto escalofrío pensar la información que se tiene de una navegando por el ciberespacio. Algunas veces somos nosotros los que difundimos, sin ser conscientes, información que jamás compartiríamos con alguien en la vida real. Otras veces, las más, son otros los que construyen nuestra historia digital y nosotros difícilmente podemos controlar el alcance y el contenido de la misma.
Hace unos días, leía en el diario El País que Google había recibido casi 20.000 peticiones de usuarios para que retiraran páginas que dañaban su imagen y que sólo se han atendido un 30% de esas peticiones, ya que el resto entra en conflicto con el derecho a la información. Un tema difícil de resolver, desde luego, pero ¿qué pasa cuando una se ve envuelta en una historia de corte negativo y de la que no es responsable? Pongamos por ejemplo, un accidente importante. Muy probablemente esa referencia te perseguirá a no ser que tú, activamente, crees otras referencias positivas que tapen la anterior. ¿Es posible, realmente, el derecho al olvido? El experto en reputación online, Alejandro Domínguez, cuenta en un interesante artículo lo difícil que es alcanzar este derecho.
(Te pego el enlace por si te interesa: http://goo.gl/3ZpRq6)
Buenas tardes, Belén.
ResponderEliminarMe uno a tu reflexión. Estoy convencida de que un futuro no muy lejano existirán opciones en el ámbito educativo por las que se puedan controlar las referencias a los perfiles públicos.
Un cordial saludo,
Elena